La carta de presentación tiene mala fama porque la mayoría son intercambiables: cambian el nombre de la empresa y poco más. Una carta útil hace algo que el currículum no puede hacer: explicar el porqué. Por qué esa empresa, por qué ese cambio, por qué ese hueco en tu trayectoria.
¿Cuándo merece la pena escribirla?
| Situación | ¿Escribirla? |
|---|---|
| La oferta la pide expresamente | Sí, siempre. No enviarla es motivo directo de descarte. |
| Cambias de sector o de tipo de puesto | Sí. Es el único sitio donde puedes explicar la transición. |
| Candidatura espontánea | Sí. Sin ella, tu CV llega sin contexto. |
| Tienes un hueco largo o una trayectoria atípica | Sí. Mejor que lo cuentes tú a que lo interprete otro. |
| Hay un contacto que te recomienda | Sí, y menciónalo en la primera línea. |
| Formulario rápido con campos cerrados | Solo si hay un campo libre. Úsalo con tres o cuatro frases. |
La estructura: cuatro párrafos y nada más
Una página como máximo; entre 200 y 350 palabras es la horquilla razonable. Más que eso, no se lee.
1. El gancho: por qué escribes, en dos líneas
Olvida «Me dirijo a ustedes con el fin de…». Empieza por lo concreto: qué puesto, dónde lo viste y qué te conecta con él.
Escribo para optar a la vacante de Coordinador de Logística que publicaron el 3 de septiembre. Llevo seis años organizando la expedición de un almacén de 4.000 referencias y el reto que describen —unificar dos centros en un solo flujo— es exactamente el proyecto que dirigí el año pasado.
2. La prueba: un logro que responde a su necesidad
Elige un solo ejemplo —no tres— que demuestre que ya has resuelto algo parecido a lo que piden. Cuéntalo con situación, acción y resultado. Es la misma lógica del método STAR que usarás después en la entrevista, comprimida en cuatro o cinco líneas.
No repitas tu currículum en prosa. Si la carta solo parafrasea lo que ya está en el CV, has desperdiciado la única oportunidad de añadir algo.
3. El encaje: por qué esa empresa
Aquí se distingue una carta escrita de una carta reciclada. Necesitas un dato verificable sobre la empresa: un producto que han lanzado, un mercado al que se han abierto, un cambio reciente, su forma de trabajar. Bastan diez minutos en su web y en su perfil público.
Evita el halago genérico («su empresa es líder del sector»). Conecta ese dato con algo tuyo: «Vi que habéis abierto operación en Portugal; coordiné durante dos años a proveedores lusos y conozco bien las particularidades aduaneras del tráfico ibérico».
4. El cierre: una petición clara
Dos líneas. Agradece, ofrece disponibilidad y pide explícitamente la conversación. Nada de fórmulas sumisas del tipo «quedo a la espera de su benevolencia».
Plantilla adaptable
Sustituye lo que está entre corchetes. Si al terminar la carta sirve igual para otra empresa, aún no está lista.
Estimado/a [nombre de la persona responsable, si lo conoces; si no, «equipo de selección»]:
Escribo para optar a la vacante de [puesto] publicada en [dónde la viste]. [Una frase que conecte tu experiencia con el reto principal de la oferta.]
En [empresa actual o anterior] me ocupo de [responsabilidad principal]. El año pasado [situación concreta que debías resolver]; [qué hiciste], lo que permitió [resultado, con cifra si la tienes]. Creo que es el tipo de problema que plantea vuestra oferta cuando menciona [cita literal breve de la oferta].
Me interesa especialmente [empresa] por [dato concreto y verificable]. [Frase que enlace ese dato con tu experiencia o tu objetivo profesional.]
Gracias por el tiempo dedicado a esta candidatura. Estoy disponible para ampliar cualquier punto en una conversación, en el horario que os resulte cómodo.
Un saludo cordial,
[Nombre y apellidos] · [teléfono] · [correo]
Casos difíciles: qué decir
Cambias de sector
No te disculpes por venir de otro sitio. Nombra las dos o tres competencias que sí se transfieren y aporta la prueba de que ya estás en movimiento: formación cursada, un proyecto propio, trabajo voluntario en el nuevo ámbito. Hay un plan completo en cómo cambiar de carrera profesional.
Tienes un hueco en el currículum
Una frase, sin dramatismo y sin exceso de detalle personal: «Entre 2024 y 2025 estuve al cuidado de un familiar; durante ese periodo completé una certificación en [X] y me reincorporo con plena disponibilidad». Explicado así, deja de ser una incógnita.
No cumples todos los requisitos
Casi nadie los cumple todos; las ofertas suelen describir un perfil ideal. Si cubres la mayoría de los requisitos esenciales, postúlate. En la carta, dedica una línea al que te falta y conviértelo en un plan: «No he trabajado con [herramienta], pero manejo [equivalente] desde hace cuatro años y he completado su curso de iniciación este mes». Lo que no funciona es ignorarlo y esperar que no lo noten.
Candidatura espontánea
Sin oferta de referencia, el peso recae en el párrafo de encaje. Identifica un problema concreto que tenga esa empresa y que tú sepas resolver, y propón el puesto tú mismo: «Imagino que el crecimiento de vuestra tienda online está presionando la atención posventa; es justo el área que gestioné en [empresa]».
Formato y envío
- Misma tipografía y cabecera que el currículum. Los dos documentos deben parecer del mismo juego.
- PDF, con el nombre
Nombre-Apellido-Carta.pdf. - Si la envías por correo, no la adjuntes y dejes el cuerpo vacío: pega un resumen de tres líneas en el mensaje y adjunta la versión completa junto al CV.
- Asunto del correo: «[Puesto] — [Tu nombre]». Si la oferta incluye una referencia, inclúyela.
- Busca el nombre de quien selecciona. Un «Estimada Marta Ruiz» rinde más que un «A quien corresponda».
Errores que delatan una carta reciclada
- El nombre de otra empresa olvidado en algún párrafo. Ocurre más de lo que parece y es descarte inmediato.
- Adjetivos en cadena sin una sola prueba: «proactivo, dinámico, resolutivo, orientado a resultados».
- Hablar solo de lo que tú buscas y nunca de lo que puedes aportar.
- Repetir el currículum párrafo a párrafo.
- Mencionar el salario. Ese tema llega después; lo tratamos en cómo negociar tu salario.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe ocupar?
Entre 200 y 350 palabras, nunca más de una página. Si no cabe, sobra contenido: casi siempre es el párrafo donde repites el currículum.
¿Y si no encuentro el nombre de la persona responsable?
Usa «Estimado equipo de selección» o el nombre del departamento. Es preferible a un «A quien corresponda», que suena a circular. Antes, prueba a buscar en el perfil de la empresa quién lleva recursos humanos o quién publicó la oferta.
¿Puedo usar la misma carta para varias ofertas?
Puedes reutilizar la estructura y el párrafo de logro. El gancho y el párrafo de encaje tienen que ser específicos: son precisamente los que justifican que exista la carta.
¿Conviene hacer seguimiento si no responden?
Sí, una vez, entre siete y diez días después. Un mensaje breve reiterando tu interés y ofreciendo ampliar información. Un segundo recordatorio rara vez suma; un tercero, nunca.
Si aún no tienes el currículum cerrado, empieza por cómo hacer un currículum y comprueba después que supera el filtro automático de los ATS.
